Sin juramento me podriais creer que quisiera que este blog, como hijo del entendimiento, fuera el más hermoso, el más gallardo y más discreto que pudiera imaginarse. Pero no he podido yo contravenir al orden de naturaleza, que en ella cada cosa engendra su semejante. Y, así, ¿qué podía engendrar el estéril y mal cultivado ingenio mío, sino la historia de un hijo seco, avellanado, antojadizo y lleno de pensamientos varios y nunca imaginados de otro alguno?





lunes, 15 de noviembre de 2010

Clarice

Desde que leímos o vimos “El silencio de los corderos” a muchos hombres nos entró el “gusanillo Hannibal”. Yo mismo he hablado alguna vez –más que nada por presumir- de "mi maestro Hannibal Lecter”, cuando todos saben que mi verdadero ídolo ha sido siempre el televisivo Doctor Gannon –no, House no, por favor-. El asunto es que para ejercer como Hannibal es necesario encontrar a alguna Clarice -alguna teniente Starling, atractiva y vulnerable- que se preste, y no sé si el "gusanillo Clarice" se infiltró en ellas de igual modo que el gusanillo Hannibal lo hizo en nosotros. Yo creo que todas tienen claro que los Hannibales de andar por casa no pretenden devorarlas, sino lo otro.

35 comentarios:

ATB dijo...

Ya decía yo que a veces te notaba la mirada un poco perdida...Y eso que sólo soy tu hermanito :-)

Un abrazo (con mucha precaución)

Pepe dijo...

Hermano, pos ya digo que yo no tengo esa veleidad, que prefiero a Gannon, mucho más amable y más eficiente a la postre.

Eulàlia Mesalles dijo...

Muchas mujeres vulnerables mueren cada día a manos de sus parejas y exparejas.

Otras no mueren y, sin embargo, se ven embrolladas en una pendiente sin fondo, víctimas quizá de su educación, víctimas de pensar que nunca serán queridas, víctimas de haberlas (haber-nos)educado a ser víctimas.

Espero no ser una de ellas aunque muchas veces lo dudo.
¿Eres tu uno de ellos?

Eulàlia Mesalles dijo...

se me escapó lo siento: quería decir
"habernos", claro.

Pepe dijo...

Bueno, Eulalia, veo que te has tomado la entrada muy por lo serio. Bien, no me parece mal. Pero cuando dices que si soy uno "de ellos", a quienes te refieres?

Hitos dijo...

Joe, que casualidad ¿va a ser el aniversario de el silencio de los corderos? lo estoy escuchando mucho últimamente.

Perdona Pepe, pero yo te veo mu House digas lo que digas o como lo digas

Pepe dijo...

Y donde lo escuchas, Hitos, si no es indiscreción? Algún Hannibal en tu vida? No te veo yo Clarice, pero quién sabe.

Y con respecto a lo de House, no seré yo quien te lleve la contraria. Me parecería entonces a él. Besinos.

V dijo...

Eso depende de lo que cada cual vea en el personaje de Clarice.

Y a mi House me gusta :)

Besets.

Hitos dijo...

Es indiscreción.

Hitos dijo...

¡Uy! que me habías dao besinos, te correspondo con otros.

Clidice dijo...

Pos no dudo que me atraería sobremanera encontrarme con un Hannibal Lecter, la parte más oscura i ancestral de todos nosotros bajo la piel de la civilización. No sé si sería capaz de resistirme al embrujo de tal especimen (dónde llevará el acento esto en castellano?). Y bueno, más aún sabiendo que Clarice será respetada, cual druida de alguna nueva-vieja religión. :D

Saludos cordiales desde el nordeste peninsular :)

Pepe dijo...

V, yo ya he dicho lo que veo: una mujer atractiva y vulnerable.

O sea, Hitos, que eres Clarice. Pues me sorprende eso, y no porque no seas atractiva precisamente. Allá tú. Luego pasan las cosas que pasan, y Eulália me echa la culpa a mí.

Clidice, una de mis nordesteñas favoritas, te digo lo mismo que a Hitos, que no sabemos donde lleva el acento el especimen, pero sabemos donde lleva otras cosas, y a la druida se le respeta mientras dura.

Hitos dijo...

Pepe, yo de Clarise creo que solo tengo lo de ser preguntona.

Hitos dijo...

Pensandolo mejor, de Clasisse no tengo ná que menudos sustos se pasa la muchacha.

Pepe dijo...

Pues yo creía que no tenías nada, Hitos, salvo lo que dije antes, y que no voy a repetir, pero obviamente me equivocaba. Quizás es que te tenía en más. Sorry.

Pepe dijo...

Hitos, quizás me he pasao o no me expresé bien. Quero decir que en todo caso te veía más madera de hannibal que de clarice, aunque no parece que tú misma lo veas así; desde luego, el personaje de hannibal es bastante más fascinante que el de ella, como ha dicho Clidice. En todo caso, disculpas si te he molestado.

Hitos dijo...

Disculpas aceptadas

Pepe dijo...

O sea, que te había molestado...

Pepe dijo...

Y ya que has aceptado que ejerces como Clarice, permíteme una pregunta, Hitos. Loa hannibales de andar por casa que conoces, qué buscan, devorar, o lo otro? Quizás también me equivoqué en esa apreciaición. La pregunta no pretende ser indiscreta, aunque la respuesta podría serlo. En "El silencio de los corderos" Lecter pretende poseer el alma de la agente, pues piensa que luego lo demás se le dará por añadidura.

Hitos dijo...

Pos claro Pepe, que te digan "Te tenía en más" no agrada mucho.

Y yo no he dicho que ejerza como Clarice, no tengo nada que ver con Clarice que es una mujer inteligente, trabajadora, disciplinada, sin miedo a los retos; ya te digo, nada que ver.

Mi alma es mía y de nadie más.

Puestos a repartir papeles del silencio de los corderos seguro que el mio era el de la chica que está en el agujero.

Y que diga la Susana que me tienes aprecio... anda que...

Pepe dijo...

Ufff, qué alivio, temí que en el reparto de papeles me asignaras el del jefe del FBI, ese que también pretende a la agente, y al que le comen directamente los sesos entre Hannibal y ella en la parte 2 o secuela.

Si tú te equiparas a la chica del agujero, la raptada en la parte 1 (hay una parte 0, o precuela), solo tengo que comentar que quien se ensalza será humillado, y quien se humilla será ensalzado.

Y dejemoslo aquí si te parece, por si las moscas.

ATB dijo...

Pues no sé si os lo estáis proponiendo pero esta conversación vuestra, algo críptica y tensa, me está recordando a aquellas entre el caníbal y la teniente.

Aquí no sabría decir yo quién es quién...:-)

Estaría bueno que ahora Hitos dijese eso de "Quid pro quo, teniente Pepe, quid pro quo..."

O así.

Entiéndaseme la broma que no quiero terminar yo como los guardias de la jaula.

V dijo...

Pues yo creo que el personaje de la tipa es bastante más que eso.

Y por cierto, creo que esa escena en la que se come los sesos del tío mientras está vivo, es la que más asco me ha dado de todas las que he visto en cine, puah, que ascazo, en serio... :S :S es que ni pinché en el enlace que has puesto. La vi una vez y casi vomito, agrr...

Voy a ver si pongo en San Google prado soleado o algo así, y viendo imágenes se me pasa Ô.Ô (es coña...).

Salud!

Pepe dijo...

V, tengo entendido que en Marruecos, país hermano nuestro y primo de Trini y de su majestad borbónica, es frecuente que ofrezcan como manjar cabezas de monos con la tapa de los sesos levantada para poder comer directamente con la cuchara, de la misma forma en la que Hannibal y Clarice dieron buena cuenta del cerebro del jefe y pretendiente de ésta; dicen los que han probado esos sesos de mono que son bocado delicioso.

En cuanto a ti, hermano ATB, más que como a los guardias te veo obligado a tragarte tu propia lengua, como hiciera el psiquiatra serial killer con su vecino de celda, por haber ofendido gravemente a la tenienta, que no teniente, que yo por edad ya sería general de brigada e incluso de división, y casi que me pones a la altura del sargento Sánchez.

María dijo...

Yo creo que la Claris, del silencio de los corderos era todo, menos vulnerable, PEPE.

Quizá físicamente, pero sólo eso. El quid por quo que se traen ella y Anibal Lécter es solo de cabeza. Toda la película están compitiendo sus cabezas y desde luego no sé en la mente del caníbal, pero dudo muchísimo que en la de ella, existiera el más mínimo resquicio de interés por la persona de este personaje. Por mi parte, no he visto un ser tan inquietante, cínico y perverso como ese. Dudo que lo aguantara enfrente, más de 5 minutos, fíjate lo que te digo. Siempre he pensado, que sólo son temibles de verdad, los malos inteligentes. A Dios gracias, no abundan.

Por cierto a mi House me gustó, vamos me encantó, al principio. Ahora ya me aburre un poco la verdad. Me quedo con su chica, me cae mejor y además es muuuuy lista, casi más que él. Él es un detective de la medicina genial, pero un borrico social :-) jajaja

Muchos besos y feliz noche

PD
Porsi, yo caníbales...
ni de guante blanco, ni de andar por casa...
Lejos, bieeeeeeeen lejos.

Pepe dijo...

María, no sabía que House tuviese una chica; la última vez que le vi creo que llevaba un bastón; la parte médico-científica está construida de forma muy burda, así que en ese aspecto es difícil reconocerle genialidad, ni a él ni a los guionistas (te digo todo esto por los dos o tres capítulos que vi cuando comenzó a emitirse).

Voviendo a Lecter, yo creo que me dejaría seducir por él, aunque no trataría nunca de imitarle; nunca me encandilaría, creo, con Clarice, que digas lo que digas, es un ser frágil, y desde luego muy vulnerable, esto es, muy susceptible de ser herido, con muchas carencias e inseguridades. Los que se pretenden imitadores de Hannibal en la vida diaria causan un poco de risa, mezclada con cierta lástima. No conozco a ninguna Clarice, sinceramente, o al menos, ahora no caigo. Buenas noches.

Clidice dijo...

Perdón, que quizá sea que aun no llevo azúcar en las venas, pero Lecter no deja de ser un mentor para Clarice. La cura de si misma y la lleva de viaje por todos sus resquicios de animalidad, la vuelve del derecho y del revés pero sin insultarle la inteligencia. Juega con ella pero, curiosamente, la respeta. Hannibal no es una persona, es un ente, la representación de la humanidad real, dura, cruel, despiadada, que se devora y tortura a si misma. Clarice es la misma humanidad bajo control social.

Un detalle que me llegó al alma, Hannibal le habla a Clarice de su aspecto físico y le remarca que pretende dar una imagen que falla al llevar los zapatos baratos. Será que lo primero que miro en una persona son los zapatos, pero me gustó el detalle. Y la secuela ni se me ocurrió mirarla, dosifico bastante los insultos recibidos.

Voy a desicopatizarme con algo de comida :D

panterablanca dijo...

Pues a mí me encanta comer y me encanta que me coman ;-P
Besos felinos.

María dijo...

Y...¿Conoces a alguien que no sea susceptible de ser herido, sin carencias, ni inseguridades? porque yo no.

En el tema médico/ científico de House juegas con ventaja, a los profanos en la materia, se nos deja con la boca abierta con poca cosa, yo eso, no puedo valorarlo.

Y sí, además de bastón, tiene chica...lo que no sé, es lo que le durará :-)

Besos y feliz día.

Malo Malísimo dijo...

Veamos querido Pepe, si la cosa va de "comerse" a alguien, no es por nada pero, prefiero a Maria Grazia Cucinotta (El Cartero y Pablo Neruda)
Y si la cosa va de serie médicas o de médicos prefiero MASH y a Loretta Swit.
Reconozco por supuesto que me encantan Hannibal y Clarice pero más que nada es
la mente de ambos una, ella por inquisidora y deductiva, él, por genial para la maldad,
No se quien escribió la obra o ideó a Lecter, pero a su lado no estaría a gusto.

Por cierto Pepe, ¿alguna recomendación para la ciática? Aparte claro está de la analgesia y el reposo...

Anamaria dijo...

¿que es "lo otro"?

Lázaro dijo...

Pepe, quién es Gannon?
Pepe, por qué no te gusta House?

Malo Malísimo dijo...

Pepe, no es por na pero Lázaro no está llamando viejos...

Y House no le gusta porque nunca es Lupus.

Lázaro dijo...

Ah, ahora lo pillo; gracias, Señor.

Pepe dijo...

Después de estos días de ausencia esta entrada me interesa ya tan poco como a vosotros, pero no quiero caer en la descortesía de dejar preguntas sin respuesta:

María, claro que conozco; hay gente de todos los colores.

Malo, ya te di las recomendaciones en el face; hazte una RM a ver si tienes una hernia de disco lumbar, que es lo más probable, y si te dicen que es de operar, no te dejes. Ofrece tus sufrimientos por las intenciones de su santidad, sean buenas o malas.

Anamaria, eso quisiera saber yo. No he llegao ni a la devoración, cuanto menos a lo otro.

Gannon, Lázaro era un doctor muy afamado y guaperas del hospital central, allá por los sesenta. Nada que ver con el tontopolla de House, que no me gusta porque es cojo.

Saludos a todos, y a ver si me viene alguna inspiración para publicar, ahora que se me tranquiliza la agenda.