Sin juramento me podriais creer que quisiera que este blog, como hijo del entendimiento, fuera el más hermoso, el más gallardo y más discreto que pudiera imaginarse. Pero no he podido yo contravenir al orden de naturaleza, que en ella cada cosa engendra su semejante. Y, así, ¿qué podía engendrar el estéril y mal cultivado ingenio mío, sino la historia de un hijo seco, avellanado, antojadizo y lleno de pensamientos varios y nunca imaginados de otro alguno?





martes, 22 de febrero de 2011

Quiénes son "los nuestros"?

Oí ayer a un comentarista decir que el problema para los gobernantes europeos con respecto a los movimientos subversivos en los países árabes radica en que no saben quiénes son "los nuestros", si quienes se rebelan en las plazas y calles, con riesgo de sus vidas, o los tiranos que los oprimen.

Con independencia de lo que piensen nuestros gobernantes, lo que debe estar claro es que "los nuestros" no son los sátrapas. Si de estos movimientos llegasen a surgir regímenes teocráticos, tiempo habrá de denunciarlo.


14 comentarios:

Joselu dijo...

No serán los nuestros, pero yo en los últimos años (y sigo la prensa desde siempre) no he visto ninguna censura a los regímenes de los Mubarak, Gadaffi, Mohamed VI, etc. ¿Cuándo actuar contra un régimen inicuo? ¿Qué significa inicuo? ¿Empezamos contra los Gadaffi, los Castro, los Ahmadineyad, los Chávez, los Berlusconi, los infinitos dictadores africanos, los del Yemen, Sudán, Pakistán, China? Creo que hay un criterio para determinar nuestra posición y es considerar la naturaleza política del régimen y la contestación interna que recibe. A Gadaffi no tienen que derrocarlo los medios occidentales sino su propio pueblo, que ahora se ha puesto a ello. Entretanto es difícil saber qué hacer. El caso de China es paradigmático. Es una dictadura ¿correcto? Es posible que algún día sea derrocada, pero entretanto los negocios hay que hacerlos con sus gobernantes actuales. Es por ello que todos se muestran tan cautos con su régimen. Tendría que ser un movimiento interno quien acabara con su sistema. Tiempo al tiempo. Torres más altas han caído.

Pepe dijo...

Joselu, es interesante tu reflexión, como siempre. No sé que presidente de EE UU dijo de no sé cual dictador latinoamericano: "Es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta". Serán todos esos que citas "nuestros hijos de puta"? Son mejores los dictadores "amigos" -que nos venden petróleo y gas natural mientras contienen el islamismo radical y la rebelión de sus ciudadanos- que los dictadores "enemigos", como los ayatolás iranís y sus marionetas políticas? Para sus pueblos son lo mismo, y estoy de acuerdo en que los derrocamientos tiene que salir de dentro, y entretanto no hay más remedio que hacer los negocios con quienes tienen el poder, y no solo porque los bloqueos al cabo a quien más putean es al pueblo más llano, y ahí están los pobres cubanos para contarlo. Como hubiéramos visto en los años 60 o 70 una intervención extranjera para derrocar al caudillo invicto, cuando aquí andaba ya todo el mundo tan feliz con el llamado "franquismo sociológico" y sus becas del P.I.O.? Por cierto, el otro día me quedé de piedra granítica: Intereconomía -orgullosos de ser de derechas, dicen de sí mismos- retransmite los fines de semana la misa del la basílica del Valle de los Caídos... Ser de derechas... solo de derechas?

Joselu dijo...

Al franquismo tendríamos que haberlo derrocado nosotros. No fuimos capaces y murió (bien jodido por eso) en la cama.

La imagen que publicas de Gadaffi con Berlusconi bien merece un premi con la ofical pechugona de detrás. Seguro que se entienden bien los dos sátrapas. No podemos hacer nada para acabar con ambos, pero sí dar nuestro aliento a sus sociedades para que acaben con ellos.

Gadaffi ha venido bien porque nos ha vendido gas natural y petróleo. También porque ha controlado la inmigración. Es de prever la llegada de centenares de pateras con miles y miles de inmigrantes que su régimen controla. Esto también debemos saberlo. Son riesgos que vendrán. En todo caso, nuestros ánimos al pueblo libio. Creo que se sigue en pie frente a la represión brutal. Caerá.

Clidice dijo...

Ejercicio de cinismo donde los haya y a otra cosa mariposa. Esto es lo que hay. El mundo está dividido entre buenos y malos, donde los buenos son los que nos permiten vivir como vivimos y los malos los que pretenden lo mismo pero hacia otro lado. Desencajada la mandíbula me tienen los Zp's de nuestro mundo con sus declaraciones sobre las revoluciones. Que es que vienen ganas de decir: "venga, va, vete pa tu casa que fijo andan penando por ti". Y, como solemos decir por mi tierra "tal dia farà un any". Eso si, con el petroleo más caro. De hecho, ahora, lo único que importa a más de uno y más de mil, es como acabará la cosa del petróleo y el gas natural. Y sinó, al tiempo.

Lázaro dijo...

Sí, Pepe, así de simple, pero ya verás como lo complican. saludos.

Lluís Bosch dijo...

Buena pregunta, porqué los nuestros deberían ser los defensores de la justicia y la igualdad, por decir algo sencillo y claro. Pero luego están los intereses y las estrategias. Yo estoy esperando a ver si lo de Qatar aguanta o no, para saber qué dirá la directiva del Barça, que anuncia la monarquía absolutista de aquél país en sus camisetas.
En principio, pues, deberíamos estar dispuestos a ser menos ricos si la gente de esos países puede ser menos pobre. En este caso, nuestros gobernantes son un reflejo nuestro, más claro que nunca. O sea que reirse de ZP, por ejemplo (lo digo por algun comentario), sólo demuestra que seguimos siendo muy hipócritas.

Puigcarbó dijo...

Los nuestros son los que tienen gas o petróleo. Como le decia a Bush padre el premio nobel de la paz (manda güevos)refiriéndose el padre a Bush a Saddam Hussein como un hijo de puta, a lo que Kissinger le contesto: si! pero Saddam es 'nuestro' hijo de puta.

Malo Malísimo dijo...

Pepe, nuestros líderes predican mucho...pero trigo...les partes el codo y no abren la mano. Es una verguenza las declaraciones y las maneras de Europa.
Gadafi fue, es y será un hijo de puta.
El resto 3/4 de lo mismo.

ATB dijo...

¿Y si mañana los millones de parados y precarios de aquí, los que viven aquí al borde de la pobreza o en la pobreza misma, los que sufren discriminación por su opinión , los que ven limitados sus derechos, si los millones de jóvenes sin futuro que ven como unos pocos se forran de mala manera legal o ilegalmente salieran todos a la calle a manifestar su disconformidad con este régimen; si hartos ya de estar hartos se fueran a tirarle huevos a las sedes del PP y del PSOE, y al palacio de la Zarzuela y al de la Moncloa y al de la Carrera de San Jerónimo y al de el Senado y a las televisiones y periódicos y a los bancos y ocuparan plazas...?

Pues eso, que confirmaríamos lo que decía aquel: que África empieza en los pirineos.

Vale, estoy exagerando. Aquí no estamos tan mal. Esto es una democracia occidental con alternancia y todo eso. Mejor.

A ver qué pasa.

ATB dijo...

Partido único

Salú

Malo Malísimo dijo...

Pues señó ATB que quieres...que bien que harían los jóvenes y no tan jóvenes y ocupar la calle y obligar a toda esta panda de cabrones a irse a su casa...y sin pensión que vuelvan a su trabajo, si se acuerdan y si no al paro. Miles de fórmulas se me ocurren pero claro...yo es que comosoy politicamente incorrecto...

Pepe dijo...

Joselu, como dice Bosch más abajo, deberíamos procurar ser menos ricos si la gente de esos países ha de ser menos pobre.

Clidice, creo que el petróleo ya va por las nubes, y como dice Lázaro, cada vez la cosa más complicada.

Puigcarbó, yo esa frase creía que la pronunció Bush padre referida a algún dictador latinoamericano; me sonaba que al panameño Noriega, el "carapiña".

ATB y Malo, eso es lo que hace falta, que andeis soliviantando al personal de por aquí.

Y la banca ya se sabe, sus beneficios nos igualan a todos, más allá de nuestra ideología.

Pepe dijo...

Por cierto ATB que enlazas una noticia que implícitamente lleva carga crítica, que sería considerada "fuera de ocasión, o "de momento" por algún antiguo visitante ilustre.

ATB dijo...

Pues no sé muy bien quién es ese ilustre pero, como es natural, yo las críticas las hago cuando y como me sale del colodrillo. Estaríamos apañaos.