Sin juramento me podriais creer que quisiera que este blog, como hijo del entendimiento, fuera el más hermoso, el más gallardo y más discreto que pudiera imaginarse. Pero no he podido yo contravenir al orden de naturaleza, que en ella cada cosa engendra su semejante. Y, así, ¿qué podía engendrar el estéril y mal cultivado ingenio mío, sino la historia de un hijo seco, avellanado, antojadizo y lleno de pensamientos varios y nunca imaginados de otro alguno?





miércoles, 31 de agosto de 2011

Lápiz

Tuve un perro como éste. Le encargué a mi hermano ATB un fox-terrier y me dio esta cosa, con el nombre ya puesto; parece ser que era un fox-terrier, pero de pelo liso. No era dócil, ni obediente -buscaba en primer lugar su satisfacción-, y era bastante psicópata, lo que quizás me ayudó a tener buenas relaciones con él. Fue muy descarado y atrevido para su tamaño aparente; no toleraba jerarquizarse a la baja. Por eso, posiblemente, fue por lo que tuvo una mala muerte.

Al cruzarme hace pocos días con este otro no he podido dejar de recordarlo.

18 comentarios:

Hitos dijo...

¿Se llamaba lápiz? ¿de qué murió? éste parece que tiene dueño, también parece que te conozca o que quiera conocerte ¿tenía malas pulgas?

Lázaro dijo...

A tu hermano ya le vale, Pepe: poco más y te regala un loro.
Eso que cuentas de Lápiz me recuerda a Kuki, otro perrutxo del mismo cariz que tu Lápiz y que nos adoptó como amos putativos. Entraba y salía de nuestra casa cuando le placía, no conocía collar, duro como el marmol y capaz de enfrentarse hasta con un rinoceronte si por medio había una perra en celo, inteligente como en pocos he visto, jamás se le ocurrió echar la boca al chiquillo, que le hacía auténticas perrerías, o a nuestro Kurro, al que le mostraba mucho aprecio; pocas veces llegó a casa magullado, aunque alguna hasta con un buen bollo en la cabeza se nos presentó. Le conocía todo el mundo, había quien le quería y quien le odiaba (había dejado a muchas perras preñadas) y él sabía distinguir a la perfección los unos de los otros.
Con la mudanza no nos quedó otra que dejarlo a merced de su destino (era un perro callejero que, cuando le venía bien se refugiaba en nuestra casa, que nadie piense en que lo abandonamos), que dada su avanzada edad, no ha debido ser muy condescendiente. Yo, al menos, ya hace mucho que no le veo, cuando antes, si te dabas una vuelta, por cualquier parte del pueblo podías encontrártelo.
Conservamos alguna foto y un profundo recuerdo y, como a ti, cuando me cruzo con un chucho color canela, presuntuoso y aguerrido, no puedo evitar acordarme de Kuki.

PS: Kurro está maravillosamente, como si nada le hubiese ocurrido.

Saludos.

Pepe dijo...

Hitos, así se llamaba. Cuando ya era un animal maduro volvió un día con el cuello desgarrado y la traquea rota; respiraba literalmente por la herida y tenía un tremendo enfisema subcutáneo; apenas duró un par de horas; no dio tiempo ni a aliviarle el tránsito. De éste de la foto no sé nada; se acercó, miró curioso, se rascó el cogote y se fue.

Lázaro, mi hermano no estaba muy seguro de la bondad de su regalo. Creo que a mi costa le hizo un favor a algún amigo que debía deshacerse de una camada de perros feíllos, pero en fin, luego dio su juego; como digo era muy valiente, y no solo hacía de lanzador de los otros perros más grandes, sino que jugaba sus propias cartas. Digo en tareas defensivas. Dentro de la rehala solo consiguió llegar a segundo, por lo que cuando había perra en celo debía conformarse con mirar, o tenía que hacer trampas. Su tamaño le permitía colarse donde otros no podían.

Lázaro dijo...

Hitos, cómo se te ocurre preguntarle a un médico que dé detalles de la muerte del pobre lápiz?

Pepe, has conseguido que me ponga blanco.

Pepe dijo...

Lo siento, Lázaro. No quería decepcionar la morbosa curiosidad de Doña Hitos. Me alegro de lo de tu Kurro.

Clidice dijo...

Tienes razón respecto a su carácter, Núvol era mi vecino, un perrillo de estos que tenia adoptados a una madre y dos hijos. Porque hacia lo que le venia en gana, exactamente. :)

Pepe dijo...

Clidice, Núvol también era terrier? Él solo tenía adoptados a una madre con dos hijos? Humanos?

Clidice dijo...

Si, era un terrier, pero no sé si los tenia adoptados, a los humanos, o sencillamente permetia que vivieran con él. Todo un tipo el tipo :)

Lluís Bosch dijo...

Los perritos no me han gustado nunca, pero quién le haría un feo a una canción de Pink Floyd?

Pepe dijo...

Juer, Clidice, pos éste igual nos tenía adoptaos sin que lo supiéramos...

Lluís, vivía entonces en las afueras y tener perros daba cierta seguridad. El día que nos entraron los ladrones los perros habían trabado buena amistad con ellos; cuando llegué comían tranquilamente lo que los ladrones habían sacado del frigorífico para darles y tenerlos así entretenidos. Creo que Lápiz aun no formaba parte del cuerpo de guardia; quizás el se hubiese comportado de otra manera. La decadencia de Pink Floyd comenzó con "Aninals" o con "Wish you were here", o incluso con el propio "Dark side...?

Lluís Bosch dijo...

Te voy a ser sincero: sy tan fan de Pink Floyd que el concepto "decadencia" aplicado a ellos no lo entiendo. Es más: creo que no es aplicable.

Pepe dijo...

Clidice, me se olvidó de preguntarte si Núvol ejercía como buen esposo y padre con la familia adoptada. Ya te digo que Lápiz era más bien psicópata e irresponsable.

Lluís no se te cayeron ya de las manos "A momentary lapse of reason", y sobre todo el "Division Bell"? Para mí su zenit estuvo en Atom Heart Mother y en Meddle, sin despreciar el Ummagumma -inolvidable el "Careful with that axe, Eugene", que mi ex traducía libremente por "Eugenia, déjame que te dé con el hacha". Quién diría que es de 1969?-. Luego se hicieron famosetes y se debieron a las listas de éxitos... Es una opinión.

Pepe dijo...

Y ya que estamos con Pink Floyd y perros, os dejo esta "Mademoiselle Nobs" en la que el vocalista es precisamente un can. Se puede ver en Youtube formando parte de Pink Floyd at Pompeii.

ATB dijo...

Los Terrier son chulos, prepotentes y agresivos (valientes al decir de sus criadores). Están genéticamente programados para matar zorras en el sitio más peligroso y complicado: sus madrigueras.

Para enfrentarse a ellas con cierto éxito, necesitan adornarse también con una cierta dosis de las virtudes de sus presas: la astucia y la independencia.

Es frecuente verlos morir atrapados entre las piedras que suelen proteger algunas zorreras. Morir agarrados al hocico de sus presas que los reciben con dentelladas inmisericordes en túneles profundos e imposibles. Y no las sueltan hasta el último aliento.

Eso es lo que llevaba Lápiz en los genes y lo que demostró toda su vida. Y probablemente lo que le llevó a esa muerte tan cruel que describes.

Y creo recordar hermano que te lo regalé con ilusión y que no me fue fácil conseguirlo. Pertenecía a la rehala de un buen amigo, muy aficionado a las zorras, y tenía la mejor de las sangres. Me atribuyes según tu memoria neblinosa un talante vulpino del que, como sabes, carezco por completo ;-)

Pepe dijo...

No dudo de tu ilusión, querido hermano ATB, pero creo que compartimos cierta preocupación por la calidad del elemento, aun entre las neblinas del recuerdo lejano. Quizá yo te dije que me parecía tontucio el cachorro, cuando la realidad era que se hacía el tontucio para pasar. Creo que llegaste a plantearte que tu amigo te hubiese metido una bacalá, pero no podría poner mi mano en el fuego.

Era desde luego muy valiente; como digo nunca admitió jerarquizarse a la baja, y en la rehala doméstica solo aparentaba sumisión ante un schnauzer gigante, que le decuplicaba en volumen; aun así, se las arreglaba para darle las vueltas, y ganarle por la izquierda, e incluso a veces le enseñaba su tremenda caja de dientes y colmillos; sin duda era mi favorito, porque fue el único que no me jerarquizó por encima de él; a mí también me daba las vueltas, aunque nunca me mostró sus colmillos con ira.

En todo caso, hermano, atribuyéndote algunas maldades -vulpinidades?- ayudo a mejorarte esa imagen de bueno que no te va a llevar a parte alguna ;-)

V dijo...

Pues al menos tuviste perro, yo nunca he tenido ninguno. Siempre que le decía a mi padre que lo quería me contestaba lo mismo: - claro hija, pero de porcelana y en la puerta. Y mi madre dice que los animales no hay que encerrarlos en pisos, así que ya ves.

De todos modos pienso que mejor tu lápiz, que un perro faldero. Igual que con las personas, vaya.

Besines.

Temujin dijo...

Yo tuve un Alaska, le sacaba a pasear todos los dias con la moto de campo al paso. Los fines de semana hacia con el, entre sábado y domingo, más de sesenta kilómetros, le tenia en el jardín y nunca le ate. No entiendo a gente que tiene perros de este tipo o parecidos en pisos o dentro de las casas sin andar. Se llamaba Box y solo me hacia caso a mi, murió el día de Nochevieja cuando salio detrás de mi padre y la puerta mecanizada le dejo un hueco, vino el camión de la basura y le atropello. Solo me hacia caso a mi y así le fue, son perros muy independientes. Hoy cuando he llegado a casa me he encontrado con un Conejo de Indias...Me gustan los chuchos, más que los perros de pura raza, son más espabilados.

Anónimo dijo...

He tenido varios. Fieles , muy fieles.

Que nunca tengamos que decir aquello:
"Quan més et coneixo més m´agrada el teu gos".-Els Pets-(Cuando más te conozco más me gusta tu perro)

Ara em dius que per a tu tot s'ha acabat
però vols que seguim sent amics,
que perdoni tot el mal que m'has fet,
però la vida és així.
No t'has lluït gaire,
si vols que et digui la veritat.
No tant sols ets un covard,
sinó també poc original.

Ara et veig passant carrer avall,
se't veu que estàs molt satisfet.
Estic segura que estàs convençut
que has quedat la mar de bé.
Com si jo no sabés
que el pròxim cop que ens veiem
faràs com qui no em veu,
o com molt em diràs adéu!

I com més et coneixo,
molt més m'agrada el teu gos.
Ell el que sent no ho canvia cada dia,
i quan estima és de debò.

Ara penso quan tot va començar,
i em miraves amb ulls de ruc.
Cada cop que seies al meu costat,
semblava que perdies el cul.
Ara tot ha canviat,
has fet cas als teus amics.
Sortir amb una massa temps
pel que es veu està molt mal vist.

I com més et coneixo,
molt més m'agrada el teu gos.
Ell el que sent no ho canvia cada dia,
i quan estima és de debò.

Y es que..... muchos perros son los mejores amigos.
Lo que sienten por ti , no lo cambian cada día, y cuando quieren es de verdad.