Sin juramento me podriais creer que quisiera que este blog, como hijo del entendimiento, fuera el más hermoso, el más gallardo y más discreto que pudiera imaginarse. Pero no he podido yo contravenir al orden de naturaleza, que en ella cada cosa engendra su semejante. Y, así, ¿qué podía engendrar el estéril y mal cultivado ingenio mío, sino la historia de un hijo seco, avellanado, antojadizo y lleno de pensamientos varios y nunca imaginados de otro alguno?





Mostrando entradas con la etiqueta Fútbol. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fútbol. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de agosto de 2011

Los valores han cambiado de manos

Ya he dicho antes que el fútbol solo me interesa en cuanto que observatorio sociológico. Lo que eran valores atribuidos al Real Madrid -la deportividad, el señorío, el juego limpio, el respeto a los adversarios y a los árbitros, saber ganar, saber perder- son ahora valores del Barça.

Mourinho ha inoculado su veneno -esa visceralidad agresiva y traidora, impropia de un profesional- en las tropas blancas. Casillas solo no puede contrarrestar al técnico, ni a ese juego bronco y al límite de la ley de Marcelo, Pepe, o Khedira. Es todo lo que tiene que ofrecer este equipo, además de las ridículas e inútiles "pedaladas" de CR, o su desbocado galope trotón. Cabe recomendarles que se libren pronto de estos malos perdedores, que cultiven con calma la cantera, y que esperen su ciclo con paciencia. Llegará, supongo. Entretanto, recuerden los maridos del Barça que los goles al Madrid se celebran por dos, aunque canse. Mucho ánimo.