No sé si era en "Roma", de Fellini, donde aparecía un desfile de moda eclesiástica, con ropajes que serían muy del gusto barroco de Monseñor Cañizares.
Las cosas se han simplificado, como se puede apreciar en estos escaparates de una tienda próxima al Panteón. Apréciese ese estilo de monja mundana y desenfadada, no exenta de coquetería femenina.
Son las tendencias otoño-invierno, por lo que no sé si serán estos los ternos que lucirán los monseñores, los presbíteros y las monjitas en la inminente visita pastoral de Bene-Ratzinger. Pagará Gürtel a estos sastres también?
(Hay un hecho curioso; la imagen de Wojtyla, el segundo santo súbito después de San Josemaría, es mucho más prevalente en la ciudad pontificia que la de Ratzinger. Este papa no gusta ni a los suyos. La alegría de las monjitas ante su presencia se nota forzada. Obsérvese este hecho en las próximas JMJ de Madrid.)
