
Hace pocos días ha muerto Jane Russell, compañera de Marilyn en Gentlemen Prefer Blondes. Esto me recordó un documental sobre la estrella rubia -que vi recientemente- basado en las cintas que le grabó su psiquiatra analista Raph Greenson, quien la trató en las proximidades de su muerte.

He rebuscado, pero no me ha sido posible saber si la intensa relación que ambos tuvieron en los últimos días de ella incluyó sexo. Marilyn se reunía con él los siete días de la semana, ella intentó introducirlo en su familia, y su encuentro fue desde luego apasionado. Parece claro que él de alguna manera quiso poseerla, y es muy posible que eso acelerara su fin, fuese suicidio o asesinato.

Es lícito prevalerse de una posición de dominio y superioridad para entablar una relación emocional?
Puede el confesor establecer relaciones íntimas con la devota a la que atiende? El médico con su paciente? El cura con sus monaguillos? El profesor con la alumna, tantas veces menor?
Todos recordamos como en las clases de arqueología de Indiana Jones una alumna ocupaba siempre la primera fila, y al hacerle golpes de ojos y desplegar su párpados superiores, le mostraba un I love you escrito en ellos. Hacía bien Indi en tolerar esas insinuaciones? Debería haberle sacado partido? Debería haberla puesto en su lugar? Quién no se ha dejado fascinar por algún superior o superiora, pero cuantos han materializado esa fijación? Alguna experiencia que compartir?
(Esta música, del cuarteto "La muerte y la doncella" de Schubert, sonaba en la película del mismo título, de Polanski, en la que una mujer, en un país latinoamericano, se reencuentra años después con quien había sido su torturador).



