Mientras Messi y Villa marcaban sus goles, yo veía un espectaculo de fusión de danza oriental y flamenco llamado De la Alhambra a la Zambra.
El espectáculo se presentaba en el Auditorio Enrique Morente, en pleno Sacromonte. Si uno hubiese tenido la suerte de pillar una localidad mejor, además de ver a las artistas desde cerca, y ahorrarse la imagen de los descascarillados del tablao, a traves de un cristal que cierra el fondo del escenario, hubiese visto esto:
Algo que uno apenas se cansa de ver.
A la salida las calles estaban invadidas por gente extraña que pone su felicidad en los triunfos del Barça, y la expresa a claxonazo limpio. Hay gente pa tó.

