
Ya he dicho antes que el fútbol solo me interesa en cuanto que observatorio sociológico. Lo que eran valores atribuidos al Real Madrid -la deportividad, el señorío, el juego limpio, el respeto a los adversarios y a los árbitros, saber ganar, saber perder- son ahora valores del Barça.

Mourinho ha inoculado su veneno -esa visceralidad agresiva y traidora, impropia de un profesional- en las tropas blancas. Casillas solo no puede contrarrestar al técnico, ni a ese juego bronco y al límite de la ley de Marcelo, Pepe, o Khedira. Es todo lo que tiene que ofrecer este equipo, además de las ridículas e inútiles "pedaladas" de CR, o su desbocado galope trotón. Cabe recomendarles que se libren pronto de estos malos perdedores, que cultiven con calma la cantera, y que esperen su ciclo con paciencia. Llegará, supongo. Entretanto, recuerden los maridos del Barça que los goles al Madrid se celebran por dos, aunque canse. Mucho ánimo.



