Sin juramento me podriais creer que quisiera que este blog, como hijo del entendimiento, fuera el más hermoso, el más gallardo y más discreto que pudiera imaginarse. Pero no he podido yo contravenir al orden de naturaleza, que en ella cada cosa engendra su semejante. Y, así, ¿qué podía engendrar el estéril y mal cultivado ingenio mío, sino la historia de un hijo seco, avellanado, antojadizo y lleno de pensamientos varios y nunca imaginados de otro alguno?





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lunes, 27 de junio de 2011

Del álbum familiar: Primera comunión ye-yé

ATB dijo...

Guardo un buen recuerdo de mi primera comunión. La hice con seis añitos, chaqueta, corbata, flequillo y una cruz al pecho. Recuerdo que se hizo una gran celebración en casa a la que asistió toda la familia (o casi). Queda una foto muy curiosa de eso.

Una hermana de mi padre que era criada en Madrid, vino acompañada de una de las hijas de sus señores (Elena, se llamaba). Me enamoré por primera vez en mi vida.

Ya digo. Inolvidable ;)

3 de mayo de 2011 19:34

(Ya que él no habla, hablamos por él)



If I could save Time in a bottle
The first thing that I´d like to do
Is to save every day
´Til Eternity passes away
Just to spend them with you

If I could make days last forever
If words could make wishes come true
I´d save every day like a treasure and then,
Again, I would spend them with you

But there never seems to be enough time
To do the things you want to do
Once you find them
I´ve looked around enough to know
That you´re the one I want to go
Through time with

If I had a box just for wishes
And dreams that had never come true
The box would be empty
Except for the memory
Of how they were answered by you

lunes, 6 de junio de 2011

Retirarse a tiempo

Mientras que es leyenda urbana que La Codormiz publicase nunca un parte meteorológico en el que se decía "Reina un fresco general procedente de Galicia", no lo es que el régimen interpretó como una agresión al caudillo invicto -merecedora de castigo y represalias- un artículo editorial firmado por Calvo Serer en mayo de 1968 glosando la dimisión de De Gaulle como Presidente de la República Francesa, y cotitulado "Retirarse a tiempo".

¿Alguién osaría hoy firmar un artículo similar?

Seguro que no. ¿Quién va a querer correr la suerte que corrió el diario Madrid?


miércoles, 4 de mayo de 2011

El miedo (aun) en el cuerpo

En una ciudad castellana sorprenden al viajero las numerosas huellas de disparos en muchos de sus edificios. Cada ventanuco, cada rendija de las torres de la catedral susceptible de ser usada como tronera está literalmente festoneada por los agujeros de las balas. Era temprano, llovía y la ciudad estaba sola.

Pregunté a un transeúnte que a qué se habían debido aquellos disparos. "No sé", respondió rápido y evasivo. "¿No es usted de aquí?, pregunté, "Llaman mucho la atención..." "No sé, cosas de la guerra serán...". ¿Y quienes estaban dentro?". "Yo era un chiquillo, apenas tenía seis años...". "Gracias, buenos días". Respeté sus evidentes deseos de no hablar del tema.

Luego supe -el propio panel de información al visitante dice que la catedral resultó muy dañada durante la guerra-. Llegué a saber que en los primeros días tras el golpe uno de los dos bandos se hizo fuerte en el edificio, que fue asediado. Quienes cuentan sin miedo las cosas de aquellos días dicen que el obispo, -juzgado y liberado-, fue detenido de nuevo poco después, y con el pretexto de su traslado a Madrid fue sacado de la ciudad, torturado -castrado, dicen-, ejecutado y quemado -aun vivo, según algunos testimonios-. El transeunte al que pregunté parecía querer dejar claro que él no había sido...