Sin juramento me podriais creer que quisiera que este blog, como hijo del entendimiento, fuera el más hermoso, el más gallardo y más discreto que pudiera imaginarse. Pero no he podido yo contravenir al orden de naturaleza, que en ella cada cosa engendra su semejante. Y, así, ¿qué podía engendrar el estéril y mal cultivado ingenio mío, sino la historia de un hijo seco, avellanado, antojadizo y lleno de pensamientos varios y nunca imaginados de otro alguno?





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sábado, 30 de julio de 2011

Y a los 36 años resucitó

de la mano de estos dos:

20-N de 2011, día de la tercera victoria.

El hecho de elegir el "Azor" para pasar las vacaciones comenzó a cavar la tumba política de Felipón; la elección del 20-N como fecha electoral sellará definitivamente la de ZP.

"Country, religion, family, this is our aim and our strenght" ("Patria, religión, familia, este es nuestro objetivo, y nuestra fuerza")

miércoles, 27 de abril de 2011

Reflexión (política) de un ciudadano común

No milito ni estoy comprometido con partido alguno. Soy un ciudadano corriente que observo, critico, y cada cierto tiempo voto a la izquierda, o me abstengo. Ahora, en estos tiempos pre-electorales, se observa un fenómeno curioso. En el país no queda extrema izquierda, más allá de unos cuantos grupos antisistema, que no tienen ningún peso en la izquierda oficial. Tampoco hay extrema derecha, salvo algún partido minoritario formado por nostálgicos. Parece, sin embargo, que dentro de la derecha oficial hay un grupo de presión que se sitúa muy a la derecha de Rajoy, y que admite a éste como mal menor, que la ayudará a ganar las elecciones para luego forzar su política en la dirección que ya le van indicando. Rajoy los necesita para ganar, y calla; ni siquiera sabemos si en el fondo está con ellos, o solo los quiere manipular, como ellos a él. Ellos piensan que el primer paso es desalojar al PSOE del poder, que -como siempre han pensado de la izquierda-, detenta, más que posee y ejerce. Sin embargo, el electorado es muy sensible a los extremismos, se asusta, de manera que por cada grito que dan, por cada manifestación que convocan, por cada insulto que profieren, pierden varios miles de votos, y -de manera incomprensible- están cada vez más crecidos. Por poner un ejemplo, el ciudadano ve caer a los etarras detenidos, ve cómo se encuentran y se incautan sus armas y arsenales, pero el grupo de presión cada vez denuncia más fuerte: "¡Negociación, encamamiento!". Al final las encuestas -los ciudadanos- les van a volver la cara, van a tener que quitar a Rajoy, a Soraya... a quienes ellos mismos están hundiendo, y o improvisan, o tendrán que poner el frente a su verdadero líder, que todos sabemos quien es. Entonces, ya, lo perderán todo. Y es una pena, porque la alternancia, en general, es conveniente, y en algunos sitios hasta necesaria.

miércoles, 13 de abril de 2011

Quiero ser vago

De este señor de lenguota gorda -macroglosia se llama técnicamente-, que chasca con frecuencia, como si le incomodara en su propia boca, se dice que es un buenajón, un calzonazos, un "maricomplejines". Yo no me creo nada de eso; este señor ha medrado en política, en un partido cainíta como es el PP, ha llegado a altos cargos ejecutivos, y ahora es líder de la oposición por designio de Aznar, y candidato a la presidencia del gobierno, a la que espera acceder tras las elecciones que ganaría el próximo año. No se llega a todo eso siendo bueno; puede ser sibilino, taimado... pero no bueno; hasta es dudoso que sea un vago, como nos quieren hacer creer. También nos quieren hacer creer, por ejemplo, que Fernández Vara es bueno -melifluo le dice la extrema derecha-, pero no es verosímil que alguien "bueno" en el sentido bueno o malo de la palabra, medre a la sombra de alguien como Rodríguez Ibarra, hasta ser nombrado su sucesor. Algo falla. Quizás los buenos somos nosotros.

lunes, 10 de enero de 2011

Le gusta Rajoy a Aznar?

En esta interesante serie de "Le gusta...?" planteamos hoy la cuestión acerca de Rajoy y Aznar. En principio la respuesta debiera ser "sí", pues Aznar, después de mucho meditar con su cuaderno azul mahón, sentó ante él en La Moncloa al propio Mariano, a Rato y a Mayor Oreja, y su dedo ungió al gallego como sucesor. Él pensaba retirarse a Yuste en plan Reinona Madre.


Se torcieron las cosas, y Mariano devino de brillante opositor al registro de la propiedad en oscuro líder de una oposición aun más amarga por inesperada. Ahí el joven Aznar mostró su gallardía, y se fue distanciando de su sucesor, criticándole, acusándole de blandengue, de "maricomplejines", que dice el otro, en tanto no despegaba en las encuestas.


Pero, ay! la estrella de Zapatero comenzó a declinar, y hoy Rajoy se dispone a entrar a matar recibiendo. El joven Aznar calla, porque seguro que luego reclamará su cuota parte de la victoria, con la misma desvergüenza con la que se quitó de encima su gran cuota parte de la derrota. Así que de momento, no sabemos si le gusta Rajoy o no. Continuará.