Leí a alguien decir que las ciudades que uno visita solo existen cuando estamos en ellas. Cuando planeamos el viaje hay quien se encarga de instalarlas para nosotros, y de desmontarlas cuando partimos, del mismo modo que se retira el decorado de una función dramática cuando el escenario queda vacío.
No hay duda de que algunas necesitan un buen número de figurantes. Al fin y al cabo, la vida es lo que ocurre alrededor mientras uno se empeña en hacer otros planes.