lunes, 8 de agosto de 2011
Postrimerías (1): Allegados son iguales
Moda ad hoc
domingo, 7 de agosto de 2011
El rayo que no cesa

Twin Peaks
jueves, 4 de agosto de 2011
Comparativa de primas de riesgo
Lo de nuestra prima de riesgo es tremendo; en el gráfico, tomado de El País de ayer, puede apreciarse como bordeamos –con Italia- los 400 puntos básicos; una verdadera catástrofe que justifica esta sensación de ruina que nos invade; más sensación de ruina deben tener griegos, portugueses e irlandeses –todos los países católicos estamos tocados, menos la católica Francia-, que si pueden comer, dormir y hacer aun sus cositas, con primas próximas o superiores a los mil puntos básicos, será porque estos no son tan importantes al fin y al cabo para la vida diaria. También me tranquiliza el ver la alegría con la que el Fedeguico Party -lo que ahora queda de él-, tan comprometido con Ejpaña, cuenta cada uno de esos puntos básicos que vamos atesorando, casi con la misma alegría con la que cuenta los parados. Por eso me gustaría ver las cosas con perspectiva, poder comparar la situación con nosotros mismos: Cuál era nuestra prima de riesgo en tiempos del caudillo invicto, durante la autarquía, durante el desarrollismo de López Rodó? Cuál cuando la crisis del petróleo, o durante la reconversión industrial de Felipón? Por la época del joven Aznar ni pregunto; seguro que en aquellos tiempos gloriosos nuestra deuda era la referencia y la prima de riesgo la pagaban los alemanes. Volverán esa oscuras golondrinas -o gaviotas-?
miércoles, 3 de agosto de 2011
Como niños?



domingo, 31 de julio de 2011
LORE TE AMO
sábado, 30 de julio de 2011
Y a los 36 años resucitó

viernes, 29 de julio de 2011
Los de siempre, con sus cosas de siempre

miércoles, 27 de julio de 2011
La fuga
lunes, 25 de julio de 2011
El teatro del mundo
domingo, 17 de julio de 2011
Setenta y cinco años
sábado, 16 de julio de 2011
Las Fiestas del Pueblo

”Ayer tarde en la función cuando el cura celebraba toda la gente lloraba menos el pobre Simón ¿Por qué no lloras Simón? le pregunta la tía Eustoquia, Yo no soy de la pirroquia y los que lloran si son.
Para la recolección todo el mundo se afanaba, todo el mundo trabajaba, menos el pobre Simón. ¿No trabajas tú, Simón?, le pregunta la tía Eustoquia, Yo no soy de la pirroquia los que trabajan sí son.
La bota de peleón de mano en mano corría, y todo el mundo bebía, también el pobre Simón. ¿Cómo bebes tú, Simón?, le pregunta la tía Eustoquia, Todos son de la pirroquia menos el pobre Simón...”.




